Según indica de Oña, los resultados de eficacia de los nuevos tratamientos dirigidos son “muy alentadores”, si bien es necesario “ser cuidadoso y valorar estas opciones siempre en el marco de ensayos clínicos controlados”.

En España, se diagnostican entre 3 y 5 nuevos casos anuales de mieloma múltiple por cada 100.000 habitantes. Ello supone un 10% de todos los cánceres hematológicos existentes y un 1% de todos los tipos de cáncer, según estima el MD Anderson Cancer Center de Madrid. El diagnóstico suele realizarse en adultos de entre 65 y 75 años, si bien cada vez se diagnostica más tarde debido al envejecimiento poblacional, afirma Oña.

Síntomas no determinantes

En relación a los síntomas del mieloma múltiple, Oña recuerda que “no existen síntomas específicos que nos puedan hacer sospechar un diagnóstico de mieloma múltiple”, si bien “existen protocolos sanitarios por los que se deriva al especialista de Hematología a toda persona con algún dato analítico o clínico” del que se sospeche que padece una enfermedad hematológica.

Cuando el paciente ya tiene un diagnóstico definido, este puede presentar como síntomas más frecuentes “dolor óseo y fracturas de huesos, cansancio, debilidad, pérdida de apetito, daño en el riñón, infecciones frecuentes o sangrados”, resalta Oña. Por ello, es tan importante que los distintos profesionales colaboren ente ellos.

“Resulta básica la colaboración entre distintos profesionales para poder ofrecer un mejor cuidado y tratamiento”, afirma Oña, quien considera vital que los profesionales de Hematología, Traumatología y la Unidad del Dolor trabajen de manera conjunta y complementándose en diversas funciones.