González ha ofrecido unas declaraciones con motivo de la II Jornada de Mieloma Múltiple bajo el lema “La pasión que nos une es curar el mieloma”, organizada por la Comunidad Española de Pacientes con Mieloma Múltiple (Cemmp) con la colaboración de Celgene, Janssen, Takeda y Amgen. En su opinión, lo que más preocupa en el manejo del paciente con mieloma múltiple es su detección precoz.

“Tenemos que trabajar más en el reconocimiento de estas lesiones precozmente, ya que pueden ser los primeros signos de la presencia del mieloma múltiple y deben ser orientadas correctamente para su estudio clínico y tratamiento por el hematólogo/oncólogo”, ha señalado el cirujano.

En España, los expertos estiman que 12.000 pacientes padecen mieloma múltiple, con más de 2.000 nuevos casos al año, cifra que representa el 1% de todos los cánceres y el 10% de los de sangre. El mieloma múltiple tiene una incidencia de 3 a 5 casos por cada 100.000 habitantes al año, lo que hace que forme parte de las denominadas enfermedades raras.

Mejorando las terapias

“En los últimos 5 años se han aprobado 7 fármacos nuevos para el tratamiento de estos pacientes, entre los que destacan los anticuerpos monoclonales por su mecanismo de acción diferencial”, ha señalado Jesús San Miguel, director de Medicina Clínica y Traslacional de la Universidad de Navarra y director médico de la Clínica Universidad de Navarra. Este hecho ha provocado que la enfermedad avance hacia la cronicidad y se hayan mejorado la evolución y los síntomas, según ha declarado el experto.

“El perfil de la persona con mieloma no ha cambiado desde el punto de vista clínico, pero sí desde el punto de vista de la información que tiene sobre su enfermedad y sobre las propias necesidades, hoy en día los pacientes con mieloma son conscientes de que pueden vivir muchos años con alta calidad de vida y que incluso un porcentaje de ellos puede lograr la curación”, ha declarado San Miguel.

Entre el 35 y el 40% de los pacientes con mieloma se somete a trasplante. “La mitad de ellos tiene más de 65 años y otras enfermedades que impiden la práctica del trasplante”. Por ello, el candidato ideal es menor de 65 sin enfermedades, y entre 65 y 70 sin comorbilidades graves. En los pacientes jóvenes sí es recomendable pues “más del 50% de los pacientes que se someten a trasplantes obtienen una remisión completa y algunos podrán estar potencialmente curados. Sin trasplante, la eventual curación es más difícil”, concluye Joan Bladé, hematólogo especializado en mieloma del Hospital Clínic de Barcelona.