Los inhibidores de EGFR son superiores a la quimioterapia en el tratamiento de primera línea de estos pacientes. Sin embargo, a pesar de altas tasas de respuesta y buena supervivencia, los pacientes desarrollan resistencia a fármacos como erlotinib y gefitinib. En la mayoría de los pacientes esta resistencia está mediada por una mutación T790M.

"Hemos planteado la hipótesis de que un fármaco como el osimertinib, dirigido a las mutaciones sensibilizantes del EGFR y a la mutación de resistencia T790M, estaría asociado con un mejor resultado", dijo el doctor Suresh Ramalingam, director adjunto del Winship Cancer Institute de la Universidad de Emory en Atlanta, Georgia.

El osimertinib es un inhibidor de la EGFR tirosina quinasa de tercera generación (TKI) que inhibe de manera selectiva tanto las mutaciones de resistencia EGFR como T790M. Un estudio preliminar en 60 pacientes no tratados de manera previa con mutaciones de EGFR encontró que la supervivencia libre de progresión media con osimertinib fue de 20,5 meses, que fue casi 2 veces mayor que los resultados obtenidos con erlotinib o gefitinib.

FLAURA fue un ensayo clínico de fase III aleatorizado que comparó osimertinib con erlotinib estándar de atención o gefitinib como tratamiento de primera línea en pacientes con NSCLC con EGFR exón 19 o 21 mutaciones. El criterio principal de valoración fue la supervivencia libre de progresión. Un total de 556 pacientes de Asia, Europa y América del Norte fueron asignados al azar 1: 1 al tratamiento con osimertinib o estándar de atención.