El uso de la VGI (valoración geriátrica integral) en pacientes mayores con cáncer en la sangre ha centrado un estudio observacional puesto en marcha por el Grupo Español de Hematogeriatría (GEHEG). Según explica la SEHH (Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia) en una nota de prensa, la finalidad del estudio es dar validez al uso de esta escala.

La VGI consiste en introducir el concepto de edad funcional o biológica como el factor predictivo de pronóstico más importante en este grupo de población, indica la SEHH. Las capacidades funcionales y el estado nutricional son 2 factores claves en el envejecimiento y tienen un impacto importante, según la SEHH, en los resultados del tratamiento de pacientes mayores con cáncer en la sangre.

La Red de Registros Españoles de Cáncer ha puesto de manifiesto que la incidencia del cáncer de la sangre aumenta en España, especialmente entre la población anciana. Por este motivo, la SEHH considera prioritario introducir herramientas útiles que permitan aparcar la subjetividad y los prejuicios en el cuidado de estos enfermos.

Durante el IV Workshop de Hematogeriatría se han puesto en común todas estas propuestas y se ha avanzado la puesta en marcha de este estudio sobre la VGI en pacientes mayores con cáncer en la sangre. Tal y como detalla la SEHH, en este estudio pueden participar todos los hospitales que lo deseen para dar validez a la escala desarrollada por hematólogos y geriatras.

Concepción Boqué, hematóloga del Hospital Duran i Reynals-Instituto Catalán de Oncología y presidenta del GEHEG, ha subrayado que esta es una buena herramienta que ha demostrado tener validez psicométrica, fiabilidad interna y sensibilidad a los cambios clínicos. Por otro lado, los hematólogos disponen de la escala CIRS-G para tratar a pacientes mayores con cáncer en la sangre.

Tal y como describe la SEHH, esta herramienta mide el estado de 17 órganos o sistemas y la gravedad de todas las enfermedades concomitantes que presentan estos pacientes. Este instrumento no se ha integrado aun en la práctica diaria y va más allá de lo que se refleja habitualmente en la historia clínica ya que añade un sistema de puntuaciones, detalla la experta.