En estos 2 ensayos se evaluó la efectividad de ixazomib administrado junto con lenalidomida y dexametasona en pacientes que no habían recibido trasplante de progenitores hematopoyéticos, asegura el laboratorio. La administración oral de esta terapia hace que mejore la adherencia al tratamiento en el mieloma múltiple, destaca la nota de prensa.

Jesús Gómez Navarro, vicepresidente y jefe de Investigación y Desarrollo de Oncología Clínica de Takeda, ha explicado que “a pesar de los recientes progresos, el mieloma múltiple sigue siendo un cáncer hematológico raro e incurable”.

Para comprobar la eficacia y los efectos de ixazomib sobre la adherencia al tratamiento en el mieloma múltiple, los investigadores administraron a los pacientes ixazomib por vía oral una  vez por semana (1,68 – 3,95 mg/m2 en fase 1 y 4,0 mg en fase 2), más lenalidomida y dexametasona hasta 12 ciclos de inducción de 28 días.

Los resultados mostraron “el uso potencial de ixazomib en combinación con lenalidomida-dexametasona en pacientes con mieloma múltiple de nuevo diagnóstico y como tratamiento de mantenimiento en monoterapia”. Según destacan, los pacientes alcanzan mejores respuestas al uso continuado del tratamiento.

La administración oral ayuda a reducir los desplazamientos del paciente

La administración de ixazomib como pauta totalmente oral, junto al perfil de eficacia y seguridad, pueden reducir los desplazamientos y ayudar a los pacientes a mantener el tratamiento del mieloma múltiple. Esta terapia mejora la adherencia al tratamiento en el mieloma múltiple, insisten desde Takeda®.

Además de mejorar la adherencia al tratamiento en el mieloma múltiple, los resultados de ixazomib mostraron tasas elevadas de respuesta. Durante un periodo medio de seguimiento de 55,2 meses, la tasa de respuesta global confirmada fue del 80%, la tasa de respuesta completa más muy buena respuesta parcial fue del 63% y la tasa de respuesta completa fue del 32%.

Paul Richardson, director del Instituto de Cáncer Dana-Farber concluye que “se ha mostrado que la adición de ixazomib, el primer medicamento de la clase de los inhibidores orales del proteosoma, al doble tratamiento mejora considerablemente la eficacia en pacientes con mieloma múltiple de nuevo diagnóstico”.