agresividad del cáncer

La agresividad del cáncer no es igual en hombres que en mujeres. Un estudio del Instituto de Investigación Biomédica publicado en Science Advance ha identificado posibles reguladores de las diferencias en la agresividad del cáncer entre ambos sexos. Para ello, han utilizado como modelo la mosca vinagre. “Hemos identificado posibles reguladores responsables de las diferencias en tumores entre moscas macho y hembra”, comenta el investigador Cayetano González, jefe del Laboratorio de División Celular del IRB Barcelona.

A su juicio, los resultados muestran que estos genes podrían ser dianas potenciales para neutralizar su grado de malignidad.  De hecho, estudios epidemiológicos han demostrado que existen notables diferencias en cuanto al grado de incidencia. También en cuanto al grado de supervivencia al cáncer entre hombres y mujeres, incluso en tumores no relacionados con los órganos reproductivos. Así ocurre por ejemplo en ciertos tipos de tumores cerebrales, también en el caso de niños donde la influencia de hábitos de riesgo es descartable.

“Hemos identificado posibles reguladores responsables de las diferencias en tumores entre moscas macho y hembra”.

En este sentido, González y su equipo compararon el desarrollo de tumores experimentales inducidos en cerebros de moscas macho y hembra. Observaron que eran más agresivos en los primeros. Seguidamente, consiguieron identificar numerosas proteínas cuyos niveles eran más abundantes en células tumorales de machos que en las de hembras.

Phf7, presente únicamente en células tumorales de machos

Una de las proteínas identificadas fue la Phf7. Está presente en células tumorales de machos, donde el tumor es más agresivo y ausente en células tumorales de hembras. Los investigadores descubrieron que, al eliminar esta proteína en moscas macho, la agresividad de los tumores se reducía notablemente. De hecho, llegaba a niveles similares a los de tumores de mosca hembras.

“Comprender las bases moleculares responsables de las diferencias en la incidencia y desarrollo del cáncer debidas al sexo podría permitirnos encontrar tratamientos específicos por sexo”.

Por su parte, Cristina Molnar, autora de la publicación, reconoce que los resultados muestran que se pueden regular las proteínas responsables de las diferencias en tumores entre machos y hembras para “reducir el grado de malignidad que está asociado al sexo del individuo afectado”. Asimismo, Molnar incide en que comprender las bases moleculares responsables de las diferencias en la incidencia y desarrollo del cáncer debidas al sexo “podría permitirnos encontrar tratamientos específicos para hombres y mujeres”.

Finalmente, este estudio se llevó a cabo en la mosca del vinagre Drosophila melanogaster. Se trata de un modelo experimental que cuenta con más de 100 años de historia.  En él se han descubierto muchas de las proteínas que son de gran relevancia en el cáncer humano. En las últimas décadas se han desarrollado en la mosca del vinagre modelos experimentales de diferentes tipos de tumores humanos como leucemia, neuroblastoma, glioblastoma y cáncer de ovarios, entre otros.