El trabajo analiza las 67 cistectomías radicales robóticas realizadas entre 2007 y 2014. Un total de 37 pacientes tenían un tumor músculo-invasivo, mientras que 30 tenían un tumor no músculo-invasivo de alto riesgo. En 47 casos, la derivación urinaria se realizó con neovejiga tipo Studer.

De esos casos, el 95% presentó una continencia diurna correcta y el 89% nocturna. A nivel general, ninguno de los casos precisó conversión abierta. 19 de los pacientes sometidos a cistectomía radical robótica presentaron complicaciones después de un mes, sobre todo por infecciones urinarias. La pérdida hemática media fue 300 ml.

Basándose en estos y otros resultados, los investigadores de la Fundació Puigvert, que forma parte de la Universidad Autónoma de Barcelona, concluyen que la cistectomía radical robótica unida a linfadenectomía, con reconstrucción extracorpórea de la derivación urinaria, no aumenta el número de complicaciones y tiene buenos resultados.