El trabajo utiliza datos de participantes en el National Surgical Quality Improvement Program entre 2010 y 2015. En ese periodo, se identificaron 6.510 pacientes que había sido sometidos a una cistectomía radical; la edad y la comorbilidad fueron similares a lo largo de todo el espacio de tiempo analizado.

El 31,5% experimentó una complicación, mientras que el 16% se sometió a una derivación urinaria continente y un 40,7% requirió una transfusión sanguínea, situaciones estas 2 últimas que tendieron a disminuir con el tiempo. La duración de la estancia disminuyó de 10,6 días en 2010 a 9,2 en 2015; por otro lado, los reingresos se incrementaron un 21,4% durante el periodo.

A partir de estos resultados, los investigadores concluyen que la cistectomía radical sigue estando asociada a una alta morbilidad. “Las tasas de complicaciones no han cambiado significativamente; sin embargo, ha habido una disminución constante en la duración de la estancia y el uso de la transfusión de sangre”, subraya el estudio.