La dermatoscopia mejora el diagnóstico y el tratamiento de las neoplasias cutáneas no pigmentadas (amelanóticas), según un estudio de Universidad Médica de Viena que recomienda su uso de forma complementaria al examen visual básico. El estudio, que publica el Journal of the American Academy of Dermatology, se basó en una muestra de 2.072 afecciones inflamatorias y lesiones neoplásicas benignas o malignas.

Los investigadores reclutaron a 95 especialistas, con distintos niveles de experiencia, para que examinasen las imágenes: primeros planos de las lesiones tomados con y sin dermatoscopia. Harald Kittler y su equipo comprobaron que el área bajo la curva era significativamente mayor con dermatoscopia que sin ella.

Los examinadores voluntarios acertaron el diagnóstico del 33,1% de los casos presentados con dermatoscopia y el 26,4% de las imágenes presentadas sin ella. Es decir, “las frecuencias de diagnósticos específicos correctos de una lesión maligna mejoraron del 40,2% sin dermatoscopia al 51,3% con dermatoscopia”, señalan. Así mismo, “las frecuencias de estrategias de manejo apropiadas aumentaron, para todas las neoplasias malignas combinadas, del 78,1% sin dermatoscopia al 82,5% con dermatoscopia", copncluyen.