“También se sabe que dicho riesgo es mayor si el paciente posee anticuerpos ARN polimerasa II, aunque hay que aclarar que el 80% quienes este anticuerpo no padecerá un cáncer”, aclara la reumatóloga del Hospital Universitario HM Sanchinarro, Paloma García de la Peña, en una nota de prensa.

“En líneas generales podemos afirmar que hay un riesgo aumentado de padecer un cáncer de pulmón”, afirma la experta sobre la relación multifactorial entre ambas patologías. Esto sucede, sobre todo, “en personas con afectación pulmonar asociada como la enfermedad pulmonar intersticial”, aclara.

La esclerodermia también suele relacionarse con la aparición de cánceres hematológicos, de vejiga, de piel, sin ser melanoma y, en menor medida, al cáncer de esófago. “La incidencia es más severa en pacientes con reflujo gastroesofágico”, matiza la reumatóloga.

“Cada vez se van conociendo más los mecanismos que relacionan la esclerosis sistémica y el cáncer”, celebra, “los clínicos cada vez tenemos más conocimientos y podemos aplicar nuevos algoritmos de despistaje de cáncer en pacientes con esta patología; así como estar atentos a la posible aparición de neoplasias”.

En cualquier caso, insiste en la nota, “es muy importante que los pacientes con esclerosis sistémica acudan a su especialista regularmente y le comuniquen cualquier síntoma nuevo que hayan notado por nimio que les parezca”. Así mismo, recuerda, “es importante mantener los buenos hábitos alimenticios y abandonar el hábito tabáquico si existiera”.