El cáncer cerebral ha ocupado su lugar. Según las estadísticas de 2014, las más recientes y publicadas este mes por la CDC, estos 2 tipos de cáncer han representado casi la mitad de todas las muertes por cáncer entre los niños y adolescentes en América. En 2014 un 30% de las muertes correspondieron a cáncer cerebral (534 niños) y un 25% a leucemia (445 niños), frente a la tendencia de años anteriores, del casi 24% y 30%, respectivamente (proporciones a la inversa).

El número de muertes totales por cáncer infantil ha disminuido un 17,9% desde 1999 a 2014 (2.175 vs 1.785 niños). Entre 1 y 19 años las defunciones han disminuido en una ratio de 2,85 a 2,28 (por cada 100.000 habitantes). La tasa de muerte por cáncer, en esa misma franja de edad, fue un 30% superior en niños que en niñas, lo que corrobora la predominancia general masculina frente a la femenina en mortalidad oncológica.

No obstante, las tasas de mortalidad se mantienen en proporción a los años; a mayor edad mayor número de muertes por cáncer. Así, la franja de 1 a 4 años es la que menos muertes registra tanto al inicio del estudio, en 1999, como al final del estudio, en 2014 (418 y 321, respectivamente) frente a la franja de más edad de entre 15 y 19 años (503 y 416, en los mismos años respectivamente). El resto de años comprendidos en esas fechas también muestran dicha disminución (del año 2000 al 2013).

La raza negra tuvo una ratio de mortalidad más alta por cáncer que la raza blanca en 1999 (3,01 vs. 2,85 por cada 100.000 habitantes) frente a 2014 (2,32 vs. 2,36), en la que casi se igualan a la raza blanca. No obstante, el número de muertes infantiles por raza blanca siempre ha sido superior a la de la raza negra (1.701 vs. 371 en 1999, y 1.392 vs. 301 en 2014), debido a una población mayoritariamente blanca.  

El resto de cánceres que provocaron más muertes infantiles en 2014, por detrás del cerebral (30%) y la leucemia (25%), fueron, por orden de importancia, cáncer de huesos y cartílagos (10%), tiroides y otras glándulas endocrinas (9%), tejidos blandos (8%), linfoma no hodking (4%), riñón (2%), hígado y conductos biliales (2%), otros cánceres en partes del cuerpo específicos (8%) y otros cánceres en lugares no específicos (2%).