Según informa la agencia Reuters, el 74% de los pacientes que recibieron olanzapina no experimentaron las náuseas producidas por la quimioterapia 24 horas después de haber recibido la primera sesión. Sin embargo, en el grupo de control con placebo un 45% de los voluntarios admitieron haber sufrido náuseas.

Rudolph Navari, doctor en la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana, ha reconocido a Reurters estar “muy satisfecho con estos resultados porque esta es la primera vez que un estudio se centra únicamente en las náuseas producidas por la quimioterapia”. Existen fármacos efectivos para prevenir los vómitos, pero “no contábamos con ningún tratamiento realmente efectivo para tratar las náuseas”, ha añadido.

“La olanzapina puede sumarse a las alternativas de tratamiento cuando otras estrategias no son efectivas”, ha subrayado John Erban, director médico del Cancer Center de Boston. No obstante, la fatiga que provoca la olanzapina puede suponer un problema, según reconocen los especialistas.

El estudio se ha llevado a cabo entre pacientes oncológicos que reciben un tratamiento a base de cisplatina o una combinación de ciclofosfamida y antraciclina. En cualquier caso, ambos producen náuseas y vómitos, apuntan los investigadores. Un 64% de los pacientes padecían cáncer de mama, un 13% de pulmón y el resto estaban siendo tratados de otros tipos de tumores.

Tras 5 días de tratamiento, un 37% de los pacientes tratados con olanzapina no experimentaron náuseas producidas por la quimioterapia, frente al 22% de los voluntarios del grupo de control. Al examinar la frecuencia de los episodios de náuseas, un 67% de los pacientes que habían recibido la olanzapina manifestaron no haber sufrido más de 3 episodios de náuseas durante los 5 días de tratamiento, en comparación con el 49% del grupo de control.

Los investigadores señalan que, además de los beneficios clínicos que aporta la olanzapina a la hora de tratar las náuseas producidas por la quimioterapia, hay que destacar su bajo coste, ya que tiene una versión genérica cuyo precio es de 2 dólares. En cuanto a los efectos adversos, los responsables del ensayo destacan que no se han encontrado efectos secundarios serios.

“La única preocupación con el tratamiento de olanzapina es el aumento de peso y otras consecuencias metabólicas. Sin embargo, estos efectos suelen aparecer con una exposición continuada a la olanzapina, que no es aplicable a esta situación”, ha concluido David Greenblatt, farmacólogo del Cancer Center de Boston.