Hjalmar Wadström, autor principal del paper, ha confirmado durante Congreso Anual de la Liga Europea Contra el Reumatismo (EULAR 2016) que el LES es “un factor de riesgo indudable para la adquisición de neoplasia cervical”, un dato que ya había sido barajado por estudios anteriores pero hasta el momento no se consideraba científicamente probado.

Para llegar a esta conclusión, Wadström y su equipo, cruzaron los datos de varias entidades nacionales de registro de pacientes – Sweden's National Patient Register, Swedish National Cervical Screening Registry, y el Swedish Cancer Register-. Tras analizar las tasas de cáncer de cuello uterino y displasia cervical de la población sueca entre 2006 y 2012 hallaron que las mujeres con LES sufrían el doble de probabilidades que sus homólogas sanas.

Observaron además que la tasa de afección se incrementaba en las pacientes tratadas con fármacos inmunosupresores sistémicos, por encima de aquellas que estaban consumiendo únicamente medicamentos antimaláricos. A pesar de este último dato, los investigadores han destacado la importancia de la detección cervical regular en todas las mujeres con esta patología autoinmune, independientemente de su medicación.

Esta analítica precoz, dicen, podría evitar algunos de los 12.990 nuevos casos de cáncer de cuello uterino que se diagnostican cada año solamente en los Estados Unidos. Así mismo contribuirá a la mejor calidad de vida de los más de 1,5 millones de pacientes que sufren LES en dicho país. Más del 90% de esta cifra corresponde a mujeres de entre 15 y 44 años.

Todas las cifras que se manejaron quedaron reafirmadas tras considerar diferentes variables, como la edad, el sexo, el nivel educativo, el uso de la asistencia sanitaria, el número de hijos, el estado civil, los antecedentes familiares de cáncer de cuello uterino, y la detección del cáncer cervical en los últimos 5 años.

Durante el Congreso, el LES ha sido ampliamente tratado gracias a intervenciones como la de Maria Goulart, del departamento de Reumatología Pediátrica de la Universidad de San Paulo (Brasil), que relacionó el LES infantil con la exposición al aire contaminado, o la de Antonio Julia, del Instituto de Investigación Vall d'Hebron de Barcelona (España), que estudia el desarrollo de úlceras bucales en pacientes de LES.

El próximo Congreso Anual de la Liga Europea Contra el Reumatismo, que ya se presenta como el encuentro “más importante” de profesionales osteoarticulares de Europa, tendrá lugar el próximo junio de 2017 en España.