Un linfedema secundario al tratamiento de cáncer de mama se ha tratado por primera vez con supramicrocirugía en el Hospital Universitario HM Sanchinarro. La paciente recibió el alta a las 48 horas de la intervención, que se completó con varias anastomosis linfático-venosas en el brazo. El equipo de César Casado, especialista de Cirugía Plástica y Reparadora, ha sido el encargado de llevar a cabo la operación.

Según ha explicado el centro, el linfedema secundario es en muchos casos una patología infratratada, a la que se suele tomar en consideración cuando se encuentra en un estado avanzado o aparecen complicaciones como infecciones recurrentes o dolor. Es lo que le ocurrió a la paciente intervenida, a la que se le midieron ambos brazos para estimar la zona afectada por el linfedema secundario al tratamiento de cáncer de mama que padece. También se realizó una linfografía en el brazo afectado para estudiar el drenaje de la linfa.

Para intervenir el linfedema secundario, se utilizó ICFlow, un dispositivo de alta precisión que ayuda a los especialistas a elegir el lugar apropiado para realizar las anastomosis microquirúrgicas, ya que muestra los trayectos de los vasos linfáticos permeables tras la inyección de colorante en las comisuras de los dedos. La operación duró 4 horas y la paciente recibió el alta a los 2 días.

Durante la operación, se realizaron varias uniones supramicrovasculares entre vasos linfáticos y pequeñas vénulas de calibres comprendidos entre los 0,2 y los 0,5 milímetros con el fin de recanalizar la linfa a través del sistema venoso para reducir las molestias y complicaciones derivadas de la acumulación de líquido y proteínas tras la extirpación de los ganglios. Se calcula que en torno al 10% de las pacientes con cáncer de mama pueden desarrollar linfedema secundario a su tratamiento, sobre todo en caso de radioterapia.