Tal y como explican los autores, el liposarcoma pleomórfico representa en torno al 5% de los liposarcomas. Suele presentarse como una masa de crecimiento rápido de localización variable, aunque de forma recurrente aparece en las partes blandas profundas de las extremidades proximales, sobre todo el muslo.

Presenta una tasa de metástasis alta. Por orden de frecuencia, esta suele aparecer en:

  1. Pulmón.
  2. Hígado.
  3. Pleura.
  4. Huesos.
  5. Retroperitoneo.
  6. Coroides.
  7. Cordón espinal.
  8. Pelvis.
  9. Pared torácica.
  10. Cuello.
  11. Otras localizaciones.

El trabajo recoge el caso clínico de una paciente de 91 años que consultó por varios episodios de fiebre intermitente. Tras realizar una tomografía computarizada de emisión monofotónica (SPECT), se encontró una masa en la cara posterior de la raíz del muslo izquierdo. El diagnóstico citológico fue de neoplasia maligna con celularidad epitelioide, por lo que se llevó a cabo una exéresis para su estudio patológico.

Los hallazgos microscópicos revelaron una lesión de patrón invasivo formada por células fusiformes y pleomórficas multinucleadas. El estudio inmunohistoquímico resultó positivo para vimentina, CD34 y S-100 de forma focal y débil en lipoblastos. El estudio molecular no mostró amplificación de los genes MDM2 y CDK4.

Según los autores, aunque no permite confirmar el diagnóstico, el estudio inmunohistoquímico es útil para excluir otros tipos de sarcomas pleomórficos. El peso del diagnóstico del liposarcoma pleomórfico, por tanto, recae en los hallazgos moleculares, ya que otros tipos de liposarcoma presentan amplificación en los genes citados.