Los hematólogos defienden la terapia con células T-CAR tal y como se desprendió de la jornada La inmunoterapia en Hemato-Oncología: una nueva esperanza en la lucha contra el cáncer, organizada por la Fundación para la investigación en Salud (FUINSA) y la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) este mes de abril.

Jorge Sierra, presidente de la SEHH y jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau quiso dejar claro que la Hematología había sido pionera en el campo de la inmunoterapia y otras áreas de la medicina de precisión. Además, señaló que había obtenido grandes mejoras en la calidad de vida y se centró en el caso de las células T-CAR, que podían redireccionar a los linfocitos T a destruir, previo reconocimiento, las células tumorales de un modo selectivo.

“Constituye una revolución en el tratamiento de diversas enfermedades hematológicas malignas, con grandes perspectivas para pacientes hasta ahora incurables”, explicó Sierra.

Este doctor comentó que varias multinacionales farmacéuticas y biotecnológicas habían comenzado a comercializar células T-CAR en los Estados Unidos a precios muy altos. También aprovechó para decir que en España se desconocía cuál era el coste, pese a que se anticipaba que era alto y tensionaría el Sistema Nacional de Salud.

Después resumió que varios hospitales españoles estaban trabajando en el desarrollo de las células T-CAR propias del ámbito académico. Para él, las expectativas de los hematólogos eran muy grandes porque estaban curando a pacientes que no podían recuperarse hasta ahora. “En un futuro no muy lejano, se podrán complementar o sustituir tratamientos tóxicos que se utilizan en primera o segunda línea terapéutica”, matizó.  

Javier Briones, coordinador adjunto del Grupo Español CAR y jefe de sección en el Servicio de Hematología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, aseguró que la terapia T-CAR se había mostrado efectiva en leucemia aguda linfoblástica (LAL) de células B, leucemia linfática crónica (LLC) y linfoma no Hodgkin B agresivo. Briones destacó que ya se estaba ensayando en mieloma con buenas expectativas.

Hoy en día, hay disponible más de 100 ensayos clínicos con las CAR, sobre todo para el cáncer de sangre. Para el este experto, el Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona es el pionero, y hay 5 centros más en España que investigan en su desarrollo, entre ellos: el Clínic, el Santa Creu i Sant Pau, el 12 de Octubre, La Paz y el Virgen del Rocío.

Retos de la T-CAR

Juan José Lasarte, director del Programa de Inmunología e Inmunoterapia del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA), de la Universidad de Navarra, señaló que los retos más importantes en Hemato-Oncología en relación con la terapia T-CAR eran:

  1. Confirmar la eficacia a largo plazo.
  2. Reducía las complicaciones.
  3. Administrarla en fases iniciales de la enfermedad.
  4. Descubrir nuevas indicaciones.
  5. Simplificar la producción.
  6. Conseguir costes asequibles.

Para los anticuerpos monoclonales, era necesaria la búsqueda de combinaciones para lograr aumentar el grado de eficacia y control de la toxicidad. Además, el desarrollo de las vacunas personalizadas contra el cáncer para cada clase de paciente era otro gran reto de la inmunoterapia, según se señala en la nota de prensa de la SEHH.

“Los desarrollos futuros de la inmunoterapia, aunque multidisciplinares, están íntimamente relacionados con la Hemato-Oncología y tienen al hematólogo como eje de su coordinación, dada la experiencia adquirida en los últimos años”, comunicó el jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia), José María Moraleda.

Este especialista recordó que la hematología tenía un pasado excelente, pero quiso señalar la importancia del presente y del futuro. Luego, apuntó que la Hemato-Oncología encajaba muy bien en la medicina personalizada con los tratamientos a medida sobre las necesidades de cada paciente y su enfermedad.