Concretamente, Lalive encontró que este receptor se encontraba especialmente presente en linfocitos T vinculados con inflamaciones relacionadas con tumores. C-met es un receptor localizado principalmente en células epiteliales y es vital para el desarrollo embrionario y la regeneración tisular, según aseguran los investigadores.

Su ligando HGF es un factor de crecimiento celular que puede convertirse en oncogénico si hay una activación anormal del c-Met. Por este motivo, HGF se detecta en numerosas ocasiones en tumores metastásicos, tal y como señala la Universidad de Ginebra. Los científicos examinaron a continuación el efecto que podrían tener las células que expresan el receptor.

Inyección de linfocitos

Así, comprobaron que los linfocitos T con un receptor C-met reducían el tamaño de tumores en una situación patológica. "Al estimular y después inyectar los linfocitos T con un receptor C-met en ratones enfermos pudimos reducir el tamaño de tumores", explica Lalive en un comunicado. Por el contrario, si se regulaba el receptor, el tumor volvía con mayor intensidad, añadió.

Los investigadores explican que la acción contra el tumor de linfocitos CD8 con un receptor c-Met es más eficaz que la de los linfocitos que no portan este receptor, si bien indicaron que son minoritarios. Actualmente, ya existen tratamientos que bloquean la activación de c-Met en células cancerígenas si bien al identificar el receptor en linfocitos T CD8+ se pueden establecer nuevas vías de acción.

Los autores consideran que este hallazgo puede mejorar el abordaje del cáncer y aumentar las opciones de inmunoterapia disponibles. No obstante, según indican, es preciso que este hallazgo se demuestre en diversos tipos de cáncer y se confirme la presencia de linfocitos T con un receptor C-met en células de seres humanos para poder aplicar dicho descubrimiento.