Según ha informado el centro en una nota, el estudio ha comenzado oficialmente este mes, coincidiendo con la campaña que cada noviembre pone en marcha la fundación para concienciar y recoger fondos para la investigación en salud masculina animando a los hombres a dejarse bigote. Bajo el título Prostate Cancer Outcomes- Compare and Reduce Variation (PCO-CRV), el estudio investigará durante 3 años el cáncer de próstata localizado.

En concreto, comparará la calidad de vida de los pacientes que han sido tratados en los países participantes. Tiene una dotación de 4,6 millones de euros que Movember aporta a partir de las recaudaciones obtenidas mediante campañas de micromecenazgo en todo el mundo,  que se activan especialmente durante el mes de noviembre.

Los resultados obtenidos permitirán establecer qué tratamientos dan mejores resultados en calidad de vida y diseñar protocolos que mejoren la salud física y mental de los hombres en tratamiento por cáncer de próstata localizado. Se trata del tumor más diagnosticado en los hombres de la Unión Europea; en el 90% de los casos, se diagnostica en un estadio inicial cuando todavía no se ha diseminado.

“El cáncer de próstata localizado suele ser asintomático y los resultados disponibles sugieren una supervivencia alta independientemente del tratamiento aplicado. Sin embargo, los tratamientos pueden producir importantes efectos secundarios como incontinencia, efectos urinarios irritativo-obstructivos, sexuales e intestinales”, explica Montse Ferrer, investigadora del grupo de investigación en servicios sanitarios del IMIM y líder a nivel nacional del proyecto.

“La evaluación del impacto de los diferentes tratamientos sobre la calidad de vida de los pacientes se ha convertido en uno de los principales resultados a evaluar”, añade la experta, que coordina desde hace más de una década el grupo español de calidad de vida en cáncer de próstata localizado. Junto con investigadores de diversos hospitales de 10 comunidades autónomas, este ha llevado a cabo diferentes estudios de los pacientes españoles con esta patología.