La importancia de este trabajo reside en la actual escasez de tratamientos para el hepatocarcinoma. De hecho, el único fármaco aprobado de esta naturaleza en todo el mundo es sorafenib, y “sus resultados siguen siendo pobres”.

Tal como publica The Lancet, el estudio se llevó a cabo en una población de 262 pacientes de hepatocarcionoma avanzado (48 pacientes en la fase de escalada de dosis y 214 en la fase de dosis-expansión). Muchos de ellos tenían metástasis fuera del hígado y el fracaso de varias terapias anteriores a sus espaldas.

El 15% de los pacientes tratados con nivolumab experimentaron una remisión de la patología. En la mitad de estos sujetos la carga tumoral no continuó creciendo y la supervivencia de los pacientes aumentó 15 meses de media “una cifra nunca alcanzada hasta la fecha en ensayos realizados con pacientes de hepatocarcinoma”, señalan.

La tasa de respuesta objetiva fue del 20% en pacientes tratados con nivolumab en la fase de dosis-expansión y del 15% en la fase de escalada de la dosis. El 96% de los pacientes abandonaron el tratamiento, pero se debió a la progresión de la propia enfermedad y no a eventos adversos relacionados con la droga.

Según defienden los autores, nivolumab fue muy bien tolerado por los voluntarios; tanto es así que solo el 6% de los mismos mostró efectos secundarios sintomáticos intensos. “Las respuestas objetivas duraderas y el perfil de seguridad manejable hacen del nivolumab un fármaco adecuado para tratar el hepatocarcinoma avanzado”, concluyen.