El gliobastoma es uno de los tumores cerebrales más malignos y de difícil eliminación quirúrgica debido a que las células tumorales invaden el tejido cerebral sano colindante. Este tumor también afecta a la microglia (células inmunológicas del cerebro) que, en vez de atacar a las células tumorales, estimula su reproducción.  

El grupo de investigación ya había observado que la respuesta proinflamatoria de la microglia se produce por un grupo de enzimas llamadas caspasas. Sin embargo, no se conoce si estas enzimas tienen alguna otra relación en el desarrollo del cáncer, razón por la que decidieron investigarlo.

Así, y gracias al estudio, publicado en Nature, los investigadores pudieron observar que las células cancerosas inhibían de forma natural la actividad de la caspasa-3 en la microglia. Al realizar el proceso a la inversa, eliminado la caspasa-3 de la microglia de forma artificial en aquellos ratones con gliobastoma, los tumores crecían con mayor rapidez, lo que demostraba que esta enzima era la responsable del crecimiento tumoral.