Los sarcomas de tejidos blandos presentan características diferentes si se dan en la extremidad superior o en la raíz de esta; si son de bajo grado, se tiende a preservar la funcionalidad a través de resecciones menos amplias complementadas con radioterapia. Es lo que concluye una revisión del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín de Las Palmas de Gran Canaria publicada en la revista Cirugía Plástica Ibero-Latinoamericana.

Tal y como explican los autores, los sarcomas de tejidos blandos representan un porcentaje bajo dentro del cómputo general, pero su abordaje quirúrgico supone un reto debido a las características anatómicas de los brazos. El trabajo tenía como objetivo confirmar que el pronóstico global de dichos sarcomas de tejidos blandos es más favorable cuando se localizan en la raíz de la extremidad.

La revisión recoge 29 de los 131 sarcomas de tejidos blandos intervenidos en el citado servicio en la última década. Una docena de ellos estaban localizados en la raíz de la extremidad (hombro, clavícula y escápula) y el resto en la extremidad propiamente dicha (mano, antebrazo, brazo y axila). Se analizaron una serie de variables que incluyeron sexo, tipo, grado, tratamiento y seguimiento, entre otros.

El análisis reveló que los sarcomas de partes blandas de la cintura escapular fueron de menor grado que los de la extremidad propiamente dicha. Además, estos sarcomas son susceptibles de tratamientos más radicales, lo cual permite obtener márgenes mejores respecto al otro grupo de sarcomas. De igual modo, entre estos pacientes no hubo ninguno que presentara enfermedad local o general.

Por su parte, los sarcomas de tejidos blandos de la extremidad superior propiamente dicha de más alto grado y hubo recidivas o persistencias en más de la mitad de los pacientes, predominantemente mujeres. Se practicaron 3 amputaciones y 1 desarticulación. Se emplearon colgajos libres en 5 pacientes, 2 de ellos con componente óseo. El 47% de los pacientes recibió alguna forma de radioterapia y 2 pacientes recibieron quimioterapia. Hubo 4 fallecimientos.

A partir de estos datos, los autores confirman que las características de los sarcomas de la raíz de la extremidad y de la extremidad propiamente dicha son diferentes. En los segundos, el grado de desdiferenciación es más alto y no se consiguieron extirpaciones tan amplias, por lo que los resultados fueron peores en cuanto a muerte, enfermedad local o general. “Pese a ello, respetamos la tendencia actual en el abordaje de los tumores de bajo grado de preservar la funcionalidad mediante resecciones menos amplias complementadas con radioterapia”, concluyen.