El estudio se basó en la experiencia de 218 pacientes de sarcoma de tejidos blandos (leiomiosarcoma, liposarcoma o sarcoma sinovial) provenientes de 41 centros sanitarios europeos (30,6% en Italia, 15,3% en Alemania, 11,8% en Francia y Reino Unido y, el resto, en España, Bélgica, Austria, Portugal e Irlanda).

Tal como refleja el estudio y recoge una nota de prensa, todos ellos entre 6 y 44 ciclos de medicación con la trabectedina. El fármaco ejerce su actividad en las células tumorales a través de su interacción con el complejo de transcripción y bloqueando la reparación del ADN. Durante el proceso, el 22% de los voluntarios experimentó una mejora de la enfermedad, 15% informó de menor sensación de dolor y astenia y más del 50% no mostró ningún signo de empeoramiento.

Los autores del estudio concluyeron por tanto que la tasa de control de este tipo de cáncer, en cuanto a respuestas totales, parciales y de estabilización de la enfermedad, fue del 65,6% en el 26,6% de los casos. Sugieren también que la eficacia del antitumoral puede optimizarse si se administra en las fases tempranas del sarcoma de tejidos blandos. En tales casos, el tratamiento con trabectedina permite al paciente alcanzar un periodo de control más duradero.