Los tumores en el cráneo pueden intervenirse mediante cirugía mínimamente invasiva. El Hospital Reina Sofía de Córdoba (Andalucía) ha incorporado estas técnicas para operar tumores en la base del cráneo, según informa la Junta de Andalucía en una nota de prensa. Los profesionales de este centro han realizado intervenciones de diversas patologías del sistema nervioso interviniendo al paciente desde la nariz por vía endoscópica, sin necesidad de craneotomías.

Estas técnicas, detalla la Junta, permiten tratar tumores en el cráneo además de otras patologías. Este tipo de intervención se realiza gracias a la colaboración de los servicios de Neurología, Otorrinolaringología y la sección de Rinología. Hasta ahora los tumores en el cráneo y las enfermedades del sistema nervioso en la base del cráneo se operaban mediante una craneotomía, accediendo a la zona dañada desde la parte superior del cráneo.

Este procedimiento mínimamente invasivo permite a neurocirujanos y otorrinolorangólogos llegar a la zona afectada desde la nariz por vía endoscópica, con técnicas de navegación quirúrgica, sin necesidad de realizar la craneotomía, evitando incisiones en la cara y sin retraer el cerebro. El responsable de Neurocirugía del Reina Sofía, Juan Solivera, considera que esto es posible gracias a las técnicas reconstrucción multicapa con colgajos vascularizados de pericráneo y nasales, después de haber realizado la extracción del tumor.

Esta intervención mínimamente invasiva garantiza una mayor calidad de vida al paciente que tiene que ser operado de tumores en el cráneo, explica la Junta. La directora gerente del hospital cordobés, Valle García, ha destacado que “tenemos mucha suerte de contar con equipos implicados en la salud de nuestros pacientes y en mantener a nuestro hospital como referencia nacional”.

Francisco Muñoz, responsable de Otorrinolaringología, ha subrayado la importancia de incluir estas técnicas a la cartera de servicios. En su opinión este tipo de intervenciones “permiten trabajar en red, en equipos multidisciplinares, con las aportaciones de las diferentes disciplinas”. La puesta en marcha de esta técnica ha sido posible gracias a que los profesionales del Reina Sofía se trasladaron a Columbus (Ohio, Estados Unidos) al Hospital Oncológico The James, donde se formaron durante 6 semanas para poder realizar esta intervención.