Las pinturas y vinilos del proyecto Imagina el Bosque, han llegado a la sexta planta del centro de la mano de la Fundación Aladina para “ofrecer confort y hospitalidad a los más pequeños”, tal como resume en una nota de prensa la directora de de la Fundación, Isthar Espejo.

“Se trata de un avance más en nuestro proyecto de humanización, del que estamos orgullosos”, añade el director gerente del Hospital, Santiago Rabanal, “en el área asistencial, es conocido el efecto positivo que genera el espacio y la decoración en la mejora emocional de los pacientes, pero en el caso de pediatría el impacto es aún mayor”, celebra el experto.

De esta forma, los cerca de 475 niños y niñas que son ingresados en la planta cada año, podrán disfrutar de “un bosque imaginario de pintura creativa, donde en cualquier esquina o tras cualquier árbol asoman pequeños y simpáticos animales que llaman su atención”, según comenta el personal implicado.

“Imagina el Bosque es una puerta abierta para que los niños exploren, se entretengan y se evadan de la enfermedad”, asegura la psicóloga de Aladina, Leire Collazos, quien ofrece atención gratuita a los niños ingresados y sus familias; “se trata de mejorar la vida de los niños enfermos”.

El montaje creativo, a cargo de la empresa de arte mural Wallart y en colaboración con Ikea, abarca los pasillos y las 16 habitaciones del ala oncológica; pero también la sala de espera para “arropar a las familias y amenizar sus largas estancias hospitalarias”, explica Paco Arango, presidente de la Fundación.

El proyecto busca sobre todo “crear lugares donde abunde el cariño”, recalca Arango, “somos especiales, no tanto por todo lo que hacemos, sino por nuestra lucha para que nunca se pierda la sonrisa en la batalla contra el cáncer infantil”, concluye.