“Tal y como se ha demostrado en diversos estudios aleatorizados, la radioquimioterapia preoperatoria reduce los riesgos a la mitad y aumenta la probabilidad de cirugía conservadora del esfínter anal”, resume la experta; sin embargo, “la dosis administrada afecta a la función esfinteriana en pacientes con estadios localmente avanzados, presentando síntomas agudos y crónicos”, añade.

Entre ellos, se encuentran algunos “tan frecuentes como la incontinencia fecal, con la transcendencia social que supone”. Por eso, la tesis de la especialista, adscrita a la Clínica Zorrotzaurre, tenía como objetivo “determinar qué dosis de radioterapia influyen de manera más significativa en la calidad de vida de los enfermos”.

Para ello, contó con la colaboración de un centenar de pacientes diagnosticados de cáncer de recto localmente avanzado y tratados de forma preoperatoria con radioterapia. Con la colaboración de la Unidad de Metodología de la Fundación Miguel Servet, la experta pudo realizar un análisis estadístico completo y estudiar más de 30 variables en cada uno de los sujetos, así como la relación entre las dosimetrías y la alteración esfinteriana.

“Al limitar la dosis de radioterapia al esfínter anal con los parámetros encontrados, disminuyen los efectos secundarios de los pacientes tratados de forma preoperatoria por cáncer de recto, lo que mejora su calidad de vida y, además, disminuye el gasto sanitario”, concluye Eíto.

El peso científico que aporta el paper, en cuanto al manejo y planificación de la radioterapia en estos tratamientos, reside en que “hasta la fecha apenas existían publicaciones que hubieran evaluado los factores que alteran la función esfinteriana, ni tampoco investigaciones que relacionaran las dosis de radiación y el efecto sobre el esfínter rectal”, explica la oncóloga sobre un trabajo que le ha valido el premio del jurado en las III Jornadas Doctorales en el Campus de Excelencia Internacional Iberus.

Aun así, admite, “en los últimos años, los paradigmas sobre el manejo en los protocolos de tratamientos se han modificado, y se han mejorado los resultados en cuanto a control local y en cuanto a supervivencia global”. Igualmente “ha disminuido la recurrencia local en cáncer de recto en los pacientes candidatos, merced a las técnicas quirúrgicas, estandarizadas en la práctica habitual”, prosigue.

“El tratamiento preoperatorio para cáncer de recto ha evolucionado significativamente con la combinación de la quimioterapia y la radioterapia”, dice, tanto es así que, en algunos casos de pacientes previamente seleccionados “la radioterapia es un arma tan potente que puede eliminar un tumor sin necesidad de cirugía”.