Al estudiar este tipo de células, los científicos descubrieron su capacidad de apoderarse de fragmentos de ADN extracelulares. Haciendo uso de esta característica, los científicos consiguieron establecer un marcado de células madre cancerosas. Para ello incluyeron un colorante específico en una sonda de hibridación y las células que se apoderaron de él comenzaron a emitir una luz roja, asegura la investigación.

Según ha explicado la investigadora Evguenia Dolgova a Sputnik News “tenemos la posibilidad de determinar si todas estas células cancerosas fueron eliminadas”. Este hallazgo es importante porque abre la puerta al desarrollo de un tratamiento dirigido a las células madre que han desarrollado la enfermedad, afirma Dolgova.

La Academia de Ciencias de Rusia asegura que los fragmentos de ADN que ingresan en la célula madre cancerosa no le permiten recuperarse y esta muere. Los investigadores ensayaron dicho método en ratones de laboratorio con carcinomas Krebs 2 y lograron curar al 50% de ellos. Tal y como concluyen, este nuevo tratamiento puede ser aplicado a la mayoría de los tumores cancerígenos, aunque reconocen que es necesario desarrollar un reglamento propio del tratamiento en cada caso.