La pulsera identificativa contiene un código de barras único con el número de historia clínica, a través del cual puede obtenerse toda la información del usuario, asegura la consejería. Esta iniciativa ha sido presentada por la consejera María Martín, la jefa del Servicio de Oncología del Hospital Onco-Hematológico, Edelmira Vélez de Mendizabal, y la jefa de sección de hematología, María José Nájera.

Tal y como ha destacado la consejera de Salud, uno de los objetivos estratégicos del sistema público de salud de La Rioja es la seguridad de los pacientes, de ahí la puesta en marcha de esta pulsera identificativa. “Siempre hemos defendido que los pacientes deben estar en el centro de nuestro sistema sanitario”, ha añadido.

La implantación de esta pulsera identificativa ha sido progresivo. En un primer momento se puso en marcha para pacientes con cáncer de colon y linfoma no Hodgkin. Posteriormente, se ha ido ampliando al resto de patologías, aclara Salud. Este sistema ya se encuentra a pleno rendimiento en toda la oncología médica, tanto en el hospital de día como en hospitalización.

El funcionamiento de este sistema es el siguiente. Una vez que ha leído el código de barras de la pulsera y del medicamento, comprueba internamente si es correcta la correspondencia. Tras esto queda registrado el nombre de la enfermera, el medicamento exacto y el paciente, explica la Consejería de Salud.

De esta forma se cumple con los estándares de calidad, apunta Salud, al informatizar la administración de los tratamientos, y al mismo tiempo, se dispone de sistemas de alerta que facilitan el seguimiento del medicamento a través de la historia clínica electrónica. Entre las ventajas de esta pulsera identificativa la consejería destaca que facilita la comunicación entre los profesionales y estandariza criterios de calidad para el cuidado de los pacientes.