Así lo ha certificado un estudio del departamento de Otorrinolaringología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, cuyo objetivo era “describir y revisar los resultados de los distintos procedimientos para paliar esta complicación frecuente en pacientes rehabilitados”, según afirma el propio estudio, publicado en el Acta Otorrinolaringológica Española.

Para llegar a las conclusiones expuestas, los investigadores llevaron a cabo un análisis retrospectivo de 41 pacientes rehabilitados entre 1997 y 2015 con prótesis fonatorias Provox® 2 a los que se les practicó la retirada protésica temporal, la colocación de una sonda nasogástrica a través de fistuloplastia y alguna de las técnicas mencionadas.  

En el grupo tratado mediante arandelas de silicona, la duración estimada de la ortopedia se vio incrementada una media de 56 días, mientras que las inyecciones de ácido hialurónico llegaron a los 32 días y la combinación de ambas técnicas a los 63. La reducción del diámetro fistuloplastia se produjo en el 100% de los pacientes tratados.

Por todo ello, los investigadores han concluido que cualquiera de los métodos, especialmente la combinación de ellos, es útil para aumentar la vida efectiva de las prótesis, además, “son técnicas sencillas, económicas y reproductibles que pueden ayudar a reducir el gasto sanitario” señala Eviatar Friedlander, autor principal del estudio.