Entre agosto de 2012 y agosto de 2017, el Royal Victorian Eye and Ear Hospital de Australia ha atendido 28 casos de lesiones auditivas por yuca, una planta común de hojas puntiagudas muy común en jardines y zonas residenciales del país. Según informan los autores en la revista Clinical Otolaryngology, la mayoría de estas lesiones se resolvieron fácilmente; sin embargo, el diagnóstico tardío complicó 4 casos que acabaron en pérdida auditiva permanente.

En este periodo, las hojas afiladas de la yuca provocaron perforaciones traumáticas en la membrana timpánica de 25 pacientes, así como abrasiones del canal auditivo externo en el resto de los sujetos. Tras realizar una audiometría, los especialistas comprobaron que, en la mayoría de los casos, el paciente experimentaba pérdida auditiva temporal  sin sensación de vértigo o mareo.

No obstante, en 4 casos, la hoja de yuca llegó a penetrar hasta el oído interno provocando una fístula peritimpánica. Pasados entre 1 y 3 días desde la lesión, los afectados continuaban sintiendo vértigos, mareos e inestabilidad, así como hipoacusia neurosensorial; sin embargo, debido al bajo riesgo de que se hubiera producido una fístula peritimpánica, solo el paciente n.º 1 fue derivado a cirugía.

En el paciente n.º 3, la prueba para el vértigo posicional paroxístico benigno resultó positiva en el lado de la lesión. Presentaba una pérdida auditiva neurosensorial progresiva e insuficiencia vestibular periférica unilateral sin sensibilidad a la presión. Pasado un mes desde la lesión auditiva, y tras informar de mareos al practicar la maniobra de Valsalva, el paciente fue sometido a una tomografía computarizada de los huesos temporales que reveló un neumolaberinto.

El examen vestibular del paciente n.º 4 fue normal a excepción de un resultado positivo en la prueba de Dix-Hallpike. Dado que la tomografía computrarizada no mostró neumolaberinto, el diagnóstico fue de vértigo posicional paroxístico benigno postraumático. Pasados 2 meses, el paciente n.º 4 desarrolló otitis media aguda con perforación de la membrana timpánica, complicada por una laberintitis y una meningitis precoz, que lo llevaron a examen urgente bajo anestesia.

Las complicaciones que se fueron produciendo en estos casos responden, según los autores, a un desconocimiento general sobre las lesiones auditivas que puede causar una planta de yuca. Además del presente estudio, explican, “solo existen 3 casos documentados en Israel durante un periodo de 7 años; sin embargo, sospechamos que los accidentes con plantas de yuca están infrarrepresentados en la literatura científica”.