La calcificación que se produce en la formación de la placa miringoesclerótica plantea la hipótesis de la presencia de un trastorno en el metabolismo del calcio; sin embargo, científicos de los hospitales de Vila Franca de Xira y CUF Infante Santo (Portugal) han demostrado que la calcemia no contribuye a la aparición de miringoesclerosis después de la inserción de tubos de ventilación.

Tal como recoge el Acta Otorrinolaringológica Española, el estudio longitudinal, prospectivo y de cohorte analítica se basó en los casos de 156 pacientes (297 oídos) tratados con miringotomía debido a otitis media por efusión. Los valores de calcemia de todos los participantes estaban comprendidos entre los 7,6 y los 10,2 mg/dl.

Los científicos portugueses hallaron miringoesclerosis en el 35,4% de los oídos operados. Aunque no pudieron determinar una relación aparente entre la calcemia y la aparición de esta complicación, sí observaron que cuanto mayor era el porcentaje de afectación del tímpano por miringoesclerosis, menores eran los valores de calcemia.

Dado que los valores de calcemia de la población estudiada se encontraban dentro de un rango normal, los autores Carla Branco y João Paço concluyeron que para desarrollar miringoesclerosis no se requerían necesariamente cambios en el metabolismo del calcio. Aunque la etiopatogenia de la miringoesclerosis sigue siendo desconocida, no parece estar relacionada con la calcemia.