Los especialistas destacan que es necesario estudiar si existen inflamaciones crónicas como rinitis o bronquitis que favorezcan la inflamación de la mucosa. “Al mismo tiempo identificamos lesiones de las cuerdas vocales, como son los nódulos, mediante pruebas específicas como la fibroscopia o la estroboscopia, pruebas que ponen de manifiesto si existe algún problema”, aclara Ángeles Fortea, otorrinolaringóloga del centro. 

Consultar a un foniatra e iniciar un tratamiento rehabilitador es esencial para atajar este problema, según los expertos. “En muchos de estos casos es suficiente con que el niño adquiera unos buenos hábitos de higiene vocal y controlemos el nivel de ruido al que está expuesto”, explica la doctora.

En otros casos, el foniatra y el Servicio de Otorrinolaringología determinan qué niños necesitan únicamente unas pautas de higiene vocal, y cuales necesitan alguna intervención por parte de su logopeda escolar o un apoyo de los especialistas.Ttal y como señalan los profesionales del Hospital de Manises, “rabietas, llantos y juegos son factores que pueden ocasionar daños en la voz”.

Los médicos señalan que el principal problema que causa estas disfunciones en la voz de los niños es el elevado nivel de ruido en su entorno escolar. El patio, el comedor o los pasillos tienen un grado importante de competitividad y excitación, lo que provoca que los niños que tengan una mínima lesión en sus cuerdas vocales agraven su afección y presenten alguna disfonía.