Los bebés sometidos a cirugía cardiaca tienen 20 veces más posibilidades de desarrollar pérdida auditiva en sus primeros años de vida, según un estudio del Hospital de Niños de Philadelphia (CHOP). Según el texto, que publica Journal of Pediatrics, la prevalencia de pérdida auditiva en estos niños es del 21% en edad preescolar, comparada con el riesgo del 1% que se observa en la población sana.

Para llegar a esta conclusión, la experta en Cirugía Cardiotorácica, Nancy B. Burnham, y su equipo evaluaron los casos de 348 niños sometidos a cirugía para tratar una cardiopatía congénita. A la edad de 4 años, el 21,6% de ellos había desarrollado pérdida auditiva, casi siempre conductiva (12,4%) y, en menor medida, neurosensorial (6,9%) e indeterminada (2,3%). Según los autores, solo el 5,2% de los pacientes se había sometido a alguna prueba de detección de la pérdida auditiva; 10 de ellos usaban audífonos.

Teniendo en cuenta la asociación de la pérdida auditiva con un peor nivel de lenguaje, cognición y atención, los autores recomiendan “no pasar por alto las evaluaciones auditivas”. La detección e intervención tempranas “pueden reducir los problemas posteriores en neurodesarrollo”, defiende Brunham en una nota de prensa del CHOP. Aunque no se analizaron específicamente, los científicos han señalado algunos posibles factores de riesgo asociados a pérdida auditiva relacionada con la enfermedad coronaria:

  1. Anomalías genéticas.
  2. Edad gestacional temprana.
  3. Mayor duración de la estancia postoperatoria.
  4. Exposición a medicamentos que pueden dañar la audición.
  5. Exposición a ruidos de alta frecuencia en las unidades de cuidados intensivos.