Los médicos señalan que, este método se enmarca en el principio de la Cirugía Plástica de reconstruir lo similar con lo similar. Con piel del propio paciente, los cirujanos han reparado la piel y el tono bermellón de las áreas central y laterales del labio superior; las cuales se hallan afectadas en mayor cantidad en los pacientes con labio leporino bilateral secundario.

Los expertos aseguran que la reconstrucción del labio leporino secundario tiene al colgajo Sabattini-Abbe como una de sus principales herramientas reconstructivas básicas, “si bien se han propuesto diferentes modificaciones de la técnica original para lograr una minuciosa reconstrucción de las deformidades secundarias presentes en los pacientes con labio leporino”, indican.

El estudio muestra el caso clínico de un paciente al que los investigadores aplicaron este colgajo Sabattini-Abbe en forma de H tumbada. Los expertos explican la intervención y subrayan que realizaron el procedimiento en 2 etapas. En el primer tiempo quirúrgico se llevó a cabo la elevación e inserción del colgajo en H tumbada en el defecto, a la vez que se mantuvo el colgajo unido con el labio inferior a través del pedículo. Los médicos cuentan que preservaron un pequeño manguito de músculo de protección que rodeaba el pedículo.