El trabajo, publicado en la Revista Española de Patología, se basa en 2 casos clínicos de CC localizado en la cavidad orofaríngea en los cuales el tratamiento quirúrgico resultó curativo. Por un lado, se habla de un varón de 55 años sin antecedentes relevantes que presentaba una lesión nodular de 2 años de evolución en el dorso de la lengua. Se realizó escisión y se obtuvo un fragmento irregular que presentaba una formación nodular cubierta por mucosa.

La evaluación histopatológica demostró la presencia de cartílago hialino maduro dispuesto en un estroma fibrovascular, rodeado por fibras musculares esqueléticas y cubierto por epitelio escamoso estratificado sin alteraciones. El diagnóstico fue compatible con un coristoma cartilaginoso. Tras 12 meses de seguimiento, no se ha presentado recidiva de la lesión.

Hipertrofia amigdalar

Por otro lado, se presenta el caso de otro varón, de 11 años de edad, con un cuadro de estridor respiratorio y ronquidos nocturnos de un mes de evolución, sin otros síntomas asociados. En la exploración física se identificó una hipertrofia amigdalar bilateral y, en la amígdala izquierda, una lesión mamelonada, localizada en la base de la lengua. Se realizó escisión completa de la lesión.

En el estudio histopatológico se observó una proliferación mesenquimal, constituida por amplios nidos de tejido cartilaginoso maduro inmersos dentro del estroma amigdalino y rodeados de tejido adiposo. Se diagnosticó coristoma cartilaginoso. La lesión no ha presentado recurrencia tras 12 meses de seguimiento.

A partir de estos casos, los investigadores andaluces concluyen que los CC son lesiones benignas que pueden ser difíciles de diagnosticar, hasta el punto de que pueden confundirse con neoplasias. “Se requiere un alto índice de sospecha en su evaluación inicial”, afirman los especialistas, según los cuales el tratamiento quirúrgico resulta curativo.