La aplicación móvil, fundada por el profesor de Ciencias Biomédicas de la Universidad Europea de Madrid, Roberto Fernández-Baillo, funciona mediante el registro de muestras de voz del paciente -unos 3 segundos articulando la vocal /a/-, que se envían automáticamente al Voice Clinical System, un laboratorio de análisis propio de la empresa.  

Una vez subidos a la plataforma, los datos de voz del paciente se someten a un estudio biomecánico basado en el algoritmo Wave Tracking®. Esta tecnología de seguimiento de ondas es capaz de determinar la presencia de nódulos, pólipos, edemas u otras patologías de la voz.

Una vez estén disponibles -1 día hábil, como máximo, según garantizan-, la aplicación móvil avisará al médico para que descargue los diferentes tipos de informe:

  1. R1; un cribado clínico para evaluar posibles cambios en la voz.
  2. R2: un análisis biomecánico completo de voz.
  3. R3; un informe completo del desequilibrio biomecánico que incluye un perfil dinámico y un gráfico de araña para interpretar la patología.

Actualmente, todos los servicios de la aplicación móvil son gratuitos; sin embargo, en el futuro, el acceso a los informes tendrá un coste de entre 4 y 12 euros según la complejidad de la patología de la voz que deba diagnosticarse. En cualquier caso, se trata de un servicio exclusivo para profesionales de la salud, destacan los creadores de la plataforma.

Además, explican, el paciente permanece en el anonimato gracias a un número de identificación generado aleatoriamente. Sí es necesario identificar el sexo y la edad del paciente. En este sentido, matizan, la aplicación móvil es apta para pacientes mayores de 18 años en los que el proceso de cambio vocal ya se haya completado.

Así mismo, para que la identificación de patologías de la voz sea adecuada, los pacientes transexuales sometidos a cambios de voz deben ser señalados en la con el sexo con el que desean ser identificados.