“El vértigo es una sensación de movimiento del sujeto o del entorno, de carácter rotatorio y acompañado, generalmente, de náuseas y vómitos” que, en algún momento, sufrirá el 80% de la población, explica el experto en una nota de prensa. De hecho, se trata del segundo síntoma más frecuente de consulta en Atención Primaria entre los mayores de 70 años.

A pesar de su alta prevalencia y “en contra a lo que se podría pensar, los vértigos leves pueden ser síntoma de enfermedades graves como tumores o patologías degenerativas del sistema nervioso central”, advierte Mirón, “incluso aunque el episodio desaparezca de manera espontánea, el vértigo debería ser siempre objeto de estudio”, reitera.

“A menudo las patologías que hay detrás de un episodio de vértigo agudo no revisten gravedad, pero provocan una profunda alteración de la calidad de vida”, justifica. El diagnóstico precoz, un factor clave según el otorrinolaringólogo, conlleva ciertas dificultades, ya que, por ejemplo, no es una patología exclusiva del adulto. “Hasta hace 30 años no se consideraba una patología infantil, pero la realidad es que puede producirse también en niños”, asegura.

Así mismo, en ocasiones es necesario recurrir a un equipo multidisciplinar. “En la mayoría de los casos los episodios de vértigo están relacionados con el oído medio o interno, pero también puede tener un origen vascular, neurológico o cervical”, ejemplifica Mirón. “La clave reside en acudir al especialista lo antes posible, porque el diagnóstico precoz mejorará el pronóstico”, concluye. “Todo vértigo debería ser objeto de un examen otorrinolaringológico especializado.