El colgajo bilobulado, como en otros procedimientos de Cirugía Plástica y Reconstructiva, es una nueva opción terapéutica entre las múltiples existentes. Los expertos indican que ningún caso es igual a otro, y que ninguna de las soluciones es una panacea para el trastorno en su conjunto. La desventaja de no contar con un tratamiento estandarizado se convierte en ventaja a la hora de poder desarrollar nuevas técnicas para resolver un mismo problema.

El lóbulo auricular presenta a veces la dificultad de conseguir un resultado natural y duradero en una estructura de tan pequeño tamaño, pero de vital importancia en el contexto estético del pabellón auricular. Los expertos proponen, por tanto, una nueva opción para elegir entre las muchas que se pueden encontrar en la literatura, y aplicarla en reconstrucción de lóbulos de tamaño moderado y con zonas periféricas prácticamente íntegras. La técnica además permite que se conserve la forma, el volumen y cuenta escasas secuelas cicatriciales.

La técnica con el colgajo bilobulado consiste en el diseño y tallado de un colgajo bilobulado modificado que aprovecha la redundancia cutánea existente en el polo inferior del pabellón auricular, justo en el pliegue entre la rama descendente de la mandíbula y el músculo esternocleidomastoideo. Esta redundancia aparece de forma casi constante en la mayoría de los individuos y se sitúa en una zona muy bien vascularizada en el entorno de la arteria auricular posterior, lo que permite tallar colgajos basados en esta zona.