Los médicos cuentan que las fístulas de paladar suponen una complicación frecuente en la cirugía de los pacientes fisurados. Las opciones de reconstrucción secundaria en fístulas de tamaño moderado o grande son limitadas por la escasez de tejido donante local y las cicatrices de la palatoplastia. El estudio presenta la experiencia en el tratamiento de fístulas palatinas moderadas y grandes con colgajo músculomucoso basado en la arteria facial. Los investigadores describen los detalles técnicos incorporados a la técnica para mejorar la seguridad. 

El estudio revisa las historias de 8 pacientes, 5 mujeres y 3 varones, con edades comprendidas entre los 5 y los 18 años, nacidos con fisura palatina que desarrollaron fístulas palatinas tras la palatoplastia primaria y que tras la evaluación multidisciplinaria fueron sometidos a reconstrucción con colgajo FAMM. Los tamaños de las fístulas oscilaron entre los 0,5 y los 2,3 centímetros de diámetro mayor. Los médicos explican que el seguimiento postoperatorio de los pacientes fue de 1 a 6 años, y que obtuvieron el cierre completo de las fístulas de paladar en el primer tiempo quirúrgico y sin complicaciones en 5 casos.

El análisis de los datos indica que los 2 primeros casos presentados sufrieron necrosis de los bordes distales del colgajo y precisaron revisión quirúrgica, a la vez que otra paciente sufrió una necrosis total que requirió una nueva reconstrucción con el mismo colgajo contralateral. Los médicos escriben que no registraron complicaciones de la zona donante en ninguno de los casos. 

Como resolución de la investigación, los autores comentan que el colgajo FAMM es una excelente opción para la reparación de fístulas palatinas de tamaño moderado y grande secundarias a fisura palatina congénita, ya que permite aportar una gran cantidad de tejido vascularizado con un arco de rotación amplio. Los médicos indican que esto posibilita obtener resultados de obturación satisfactorios. La tasa de complicaciones es baja.