“Por encima de la cuarentena, el deterioro vestibular es evidente”, sentencia el autor principal del estudio, Daniel M. Merfeld, “el aumento de los umbrales vestibulares está fuertemente correlacionado con resultados más pobres en las pruebas de equilibrio y, por tanto, con más posibilidades de caídas por mareos, vértigo, desequilibrio o visión borrosa”, ejemplifica.

Para probar esta influencia de la edad en la función del sistema vestibular, Merfeld y su equipo realizaron pruebas de equilibrio a 105 pacientes sanos de entre 18 y 80 años de edad. Así mismo, midieron el mínimo movimiento que cada sujeto era capaz de percibir correctamente. Tras las pruebas, hallaron peores resultados en todos los sujetos mayores de 40 años, si bien no detectaron diferencias por sexos.

Apoyándose también en estudios anteriores, los investigadores han sugerido que la disfunción vestibular “podría ser la responsable de hasta 152.000 fallecimientos anuales entre la población estadounidense”. Esta afirmación situaría la patología auditiva como la tercera causa de muerte en EE.UU. por detrás de las enfermedades cardiacas y el cáncer.

“Siempre se ha sabido que los pacientes con trastornos vestibulares padecen también problemas de equilibrio que, a lo peor, pueden desembocar en caídas”, afirma Merfeld, “pero, esta correlación, también significa que pueden desarrollarse mejores terapias, como ejercicios de fisioterapia parea mejorar el equilibrio”, propone.