“Las compras de última hora, los compromisos sociales y el gasto económico, sumados a los excesos alimenticios, el ruido, los cambios hormonales y el consumo de ciertos fármacos, acaban teniendo consecuencias en la salud”, sentencia el experto Gonzálo Martínez-Moche, en relación a estos incómodos pitidos en el oído.

Frente a la hiperactividad de estas fiestas, “los otorrinolaringólogos deberían recomendar a sus pacientes vulnerables descansar habitualmente, evitar las situaciones de estrés y controlar la hipertensión”, sugiere, además “sería conveniente eliminar de sus dietas el consumo de estimulantes del sistema nervioso como café o tabaco”, especifica.

Martínez-Moche propone, además, prestar especial atención al colectivo de personas mayores de 40 años, ya que constituyen el 78% de los pacientes de acúfenos, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Calculan así mismo, que este tipo de pitidos afectan al 8% de la población mundial, concretamente a 25 millones de europeos y 3,5 millones de españoles.

“Cualquier persona puede padecer esta dolencia, aunque no todos los pacientes perciben los acúfenos del mismo modo ni con la misma intensidad”, corrobora el experto, “algunos pacientes lo describen como algo molesto que interfiere de algún modo en sus vidas, mientras a otros les molesta tanto que incluso les producen dolor”, explica.

“En el 70% de los casos, esta patología puede ir acompañada de una pérdida importante de audición, ya que las células responsables de generar la acción auditiva dejan de realizar la función que les corresponde para producir el acufeno”, matiza, “el correcto diagnóstico y tratamiento inmediato es esencial, de lo contrario los acúfenos pueden volverse permanentes”, concluye.