Chica con implante coclear

El futuro de los implantes cocleares es la personalización. Así lo creen los ingenieros Erwin Hochmair y Jim Patrick, ponentes en el VIII Congreso del Grupo Iberoamericano de Implantes Cocleares y Ciencias Afines (GICCA 2019), celebrado recientemente en Pamplona con el aval Sociedad Española de Otorrinolaringologia, Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

“No necesariamente va a haber un gran cambio impactante, pero va a haber muchas mejoras”, ha declarado Hochmair, que recuerda que “no todos los oídos de todas las personas son exactamente iguales”. Por lo tanto, en un futuro “va a haber una especialización, una personalización de esta tecnología para cada paciente”.

Según informa la agencia EFE, el australiano Patrick y el austriaco Hochmair participaron en el desarrollo de los 2 primeros implantes cocleares creados (Nucleus y el de Medel). De acuerdo con el primero, la tecnología inalámbrica y la digitalización han aportado “gran sofisticación” al procesamiento del sonido y el acceso a los aparatos. Asimismo, está convencido de que se seguirá avanzando.

De igual modo, creen que en el futuro se tendrá muy en cuenta la estética. “La apariencia es muy importante hoy en día y tener un aparato que se ve fuera, en la cabeza, no es muy atractivo -ha señalado Patrick-. Ahora la tecnología está moviéndose de tal forma que la batería se puede incluir dentro y hacerlo mucho más atractivo”.

La vida con implantes cocleares

Los implantes cocleares se utilizan para mejorar la capacidad auditiva de personas con sordera. No consiguen que las afectadas recuperen la audición del todo, pero pueden llevar “una vida completamente normal y a usar la tecnología como cualquier otra persona lo haría”, según el australiano. “El cerebro se adapta a este tipo de estímulos”, ha aclarado.

“Hay muchos casos de personas que tienen sordera de un solo lado, por lo que tienen la experiencia dual de tener el implante y su oído normal. Y muchas veces prefieren el implante porque el cerebro se ha acostumbrado a ese tipo de experiencia”, ha añadido.

Los implantes cocleares se utilizan tanto en adultos como en menores. En la mayoría de los países occidentales, se hace un cribado a edad temprana que hace que la mayoría de los menores que necesita un aparato lo reciba. Sin embargo, en adultos el proceso puede durar unos 10 años. “En muchos casos los recursos económicos se ponen generalmente en los niños”, ha señalado Hochmair. En otros casos la pérdida auditiva es gradual y el paciente “se va acostumbrando”.

El GICCA 2019 ha reunido a más de 900 profesionales sanitarios, ingenieros y pacientes de 30 países diferentes. Su objetivo es ofrecer un foro de discusión sobre los “avances que se han producido en el campo de la pérdida de audición”. También sobre su tratamiento con implantes cocleares. Así lo explicó en rueda de prensa el presidente del evento, Manuel Manrique.