El estudio, publicado en la revista JAMA Otolaryngology, Head & Neck Surgery, incluyó un total de 7.036 encuestados de entre 12 y 19 años con medidas audiométricas disponibles. La prevalencia de pérdida auditiva entre el periodo de 2007 y 2008 fue de entre el 17 y el 22,5%, pero disminuyó al 15,2% entre 2009 y 2010 a pesar de que, durante este mismo periodo, aumentó el uso de auriculares y la exposición a ruidos fuertes.

Según los autores, los datos de las encuestas también mostraron que el riesgo de pérdida auditiva era ligeramente superior entre los voluntarios pertenecientes a minorías étnicas o raciales y los de menor nivel socioeconómico. En cualquier caso, admiten, “es posible que los niveles de exposición al ruido y los comportamientos relacionados con la audición presentados en las Nhanes subestimen la verdadera prevalencia”.

Esto se debería, explican, a que los participantes en las encuestas no siempre presentan información suficiente o adecuada sobre sus rutinas de salud. Por ese motivo, “de cara al futuro, se requiere una mayor investigación sobre los factores que influyen en la pérdida auditiva juvenil, así como un seguimiento continuo”.