“La población cada vez está más concienciada sobre los riesgos que el tabaco tiene sobre la salud general y bucodental, aunque el porcentaje de fumadores en España sigue siendo alto”, lamenta el doctor Antonio Montero, presidente del COEM, quien apuesta por “hacer hincapié en la difusión de los mensajes”.

Para tratar de prevenir la incidencia de cáncer oral, el colegio ha elaborado una guía de recomendaciones, que incluyeperjucios como el fracaso de tratamientos contra la gingivitis, la periodontitis o el mal aliento, así como el rechazo o infección de implantes, y beneficios del abandono del tabaco:

  1. Mejora del aparato respiratorio.
  2. Reduce el riesgo de enfermedades cardiacas.
  3. Reduce el riesgo oncológico, sobre todo de cáncer oral.
  4. Incrementa el rendimiento físico y deportivo.
  5. Evita las manchas en los dientes y el aliento a tabaco.
  6. Mejora el sabor de las comidas.
  7. Disminuye los problemas durante el embarazo.

No obstante, advierte Montero, “dejar el tabaco no es una decisión fácil y las recaídas son habituales en quienes tratan de dejar el hábito”. En estos casos, recomienda “es necesario que el profesional les explique que no tienen por qué sentirse culpables si vuelven a fumar”. Entre los síntomas de abstinencia, el paciente puede notar:

  1. Insomnio.
  2. Irritabilidad.
  3. Cansancio.
  4. Apatía.
  5. Desconcentración.
  6.  Aumento del apetito.
  7. Estreñimiento.
  8. Dolor de cabeza.

En todo caso, el especialista debe reiterar “la importancia de recibir atención bucodental previa al tratamiento con quimioterapia o radioterapia, en aquellos pacientes con cáncer oral, ya que, de esta forma, se pueden evitar complicaciones derivadas de estos fármacos”, concluye Montero.