Tal como explica el caso clínico recogido por Case Reports in Rheumatology, el paciente resultó positivo en el examen de HLA-B27, lo que sugiere un mayor riesgo de desarrollar trastornos inmunitarios; así mismo, presentó sacroileítis bilateral en estadio III, confirmada por radiografía.

En este punto, se le prescribió ibuprofeno (60 mg a 8/8 h), sulfasalazina (1 g a 12/12 h), prednisona (5 mg/día) y codeína (30 mg a 8/8 h). Tras 6 meses de tratamiento, no solo no mejoró el dolor lumbar, sino que, además, el paciente desarrolló sinovitis de tobillo y entesitis del clacáneo.

De acuerdo con el estudio de la Universidade Federal do Paraná, el paciente presentó una puntuación BASDAI (Bath Ankylosing Spondylitis Disease Activity Index) de 6,7 sobre 10 y un nivel de proteína C reactiva (PCR) de 6,7 mg/dL. La sociedad internacional Assessment of SpondyloArthritis (ASAS) y Brazilian Society of Rheumatology recomiendan iniciar una terapia anti factor de necrosis tumoral (TNF).

En consecuencia, se prescribió al paciente una retirada gradual de la prednisona y el inicio de la terapia con etanercept a una dosis subcutánea de 50 mg semanales. A los 2 meses de esta nueva estrategia, el sujeto reportó una mejora en los dolores, pero también una serie de reacciones otorrinolaringológicas, tales como eritema, dolor nasal y una hinchazón en ambos pabellones auditivos que, sin embargo, no afectó a los lóbulos.

La PCR había caído hasta los 3,2 mg/dL, mientras las pruebas de anticuerpo antinuclear (ANA) y crioglobulina resultaron negativas. En este contexto, y dado que la condritis implica hinchazón de los lóbulos, los expertos descartaron la infección como causa de la inflamación de los cartílagos.

Al suspender el consumo de etanercept e introducir la terapia con prednisona a 10 mg/día, los síntomas otorrinolaringológicos mejoraron –a excepción de una hiperemia leve e indolora- pero, de nuevo, se produjo un empeoramiento de la entesitis y la inflamación lumbar. En ese momento, las puntuaciones BASDAI que se registraron, mostraban un 7,6 sin aumento significativo en la RP.

Los especialistas decidieron entonces retomar la terapia anti-TNF con etanercept y corticosteroides. Finalmente, tras 5 meses de tratamiento, el paciente mejoró definitivamente y los síntomas de nariz y oído desaparecieron, aunque fue instruido para continuar su tratamiento con prednisona (10 mg/día), nimesulida (100 mg 12/12 h) y etanercept (50 mg semanales).