“Los adultos mayores con problemas de audición tienden a esperar entre 10 y 15 años antes de probar un audífono por primera vez y, cuando lo hacen, se sienten bombardeados por una gran cantidad e intensidad de sonidos que no han escuchado desde hace tiempo”, resume creadora del método HEAR, Kari Lane, en una nota de prensa de la universidad.

El método consiste en aumentar de forma progresiva el tiempo de uso del aparato; desde una hora el primer día hasta 10 horas en el día número 30. Así mismo, el paciente puede incrementar la complejidad de los sonidos a los que se expone, desde los ruidos del hogar, tales como la vibración de una lavadora o un ventilador, hasta situaciones auditivas complejas como las de un teatro o un restaurante.

“La intervención consta de un libro con instrucciones y consejos que también puede hacer las veces de diario para documentar el progreso del paciente o de agenda para apuntar las dudas que vayan surgiendo y quieran consultar con su otorrinolaringólogo”, explica Lane, cuya investigación publica el Journal of Phonetics & Audiology.

El proyecto, se basa en los resultados de una investigación previa sobre una muestra de 15 hombres y mujeres de entre 70 y 85 años, que se declaraban insatisfechos con sus audífonos. Tal como recoge la revista Clinical Nursing Research, el 87,5% de los pacientes que lograron seguir las pautas del programa HEAR aseguró estar satisfecho con el reajuste de sus aparatos.

“Muchos pacientes no son conscientes de la cantidad de consultas que deben hacer a un especialista desde el momento que reciben un audífono y, quizás por eso, acaban renunciando”, concluye Lane. “La comunicación con el otorrinolaringólogo deber ser constante, tanto que, generalmente, se requieren entre 8 y 10 visitas para ajustar perfectamente la audición del paciente”, señala.