La revisión retrospectiva se ha llevado a cabo entre el 1 de enero de 2010 y el 31 de diciembre de 2014 a pacientes a los que ya se había diagnosticado el herpes zóster oftálmico. Los investigadores han evaluado tres estados: episodio agudo, episodio recurrente y episodio crónico.

El herpes zóster oftálmico agudo lo han definido como aquel en el que la enfermedad se mantiene sin cambios 90 días después desde su inicio. Si se produce algún cambio en el curso de la enfermedad después de 90 días, se considera episodio recurrente, mientras que el episodio crónico conlleva que la actividad de la enfermedad persista más de 90 días.

La investigación ha analizado a 90 pacientes, siendo los 68 años la edad principal a la que aparece el herpes zóster oftálmico. Según los resultados, la mayoría de los pacientes eran de raza blanca (73%), inmunodeprimidos (79%) y no habían recibido la vacunación frente al herpes zóster (82%).

El periodo de prevalencia del herpes zóster en cualquier dermatoma fue del 1,1% y la frecuencia del 0,07%. Este estudio, según señalan los investigadores, aporta nuevos datos que permiten indicar que una proporción importante de pacientes sufre herpes zóster oftálmico recurrente y crónico.