Tal como publica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), el dispositivo es capaz de emitir una onda de entre 1.000 y 2.000 nanómetros que “ilumina” no solo los huesos más pequeños sino también los tendones y ramificaciones de los nervios.

"El otoscopio Swir permite la visualización de estructuras anatómicas que normalmente no serían visibles dada la mala transmisión de la luz a través de la membrana timpánica", resume Moungi Bawendi, investigador del MIT, quien ya está tramitando la solicitud de patente para el producto.

Se trata, en definitiva, de una herramienta “práctica y asequible”, especialmente indicada para otorrinolaringólogos sin experiencia, según defiende Bawendi en declaraciones al medio alemán Die Welt.

“Generalmente, los médicos noveles diagnostican mal la otitis media aguda, lo que lleva a un abuso en el consumo de antibióticos”, coincide Peter Thomas, experto de la Universidad de Bochum (Alemania). Muchas veces, estos tratamientos erróneos acaban conduciendo también a cirugías innecesarias y estas, a su vez, a problemas auditivos y del habla a largo plazo.

De hecho, el 76% de los errores de diagnóstico entre los especialistas de Otorrinolaringología en EE. UU. tienen su origen en los datos proporcionados por los otoscopios tradicionales. Lo mismo sucede en el 46% de los casos de error entre médicos generalistas y el 51% en pediatras.