Controlar la temperatura del paciente en un rango de hipotermia leve durante las cirugías mayores de cabeza y cuello puede disminuir el riesgo de complicaciones quirúrgicas, según un estudio del departamento de Otorrinolaringología de la Icahn School of Medicine, dependiente de Hospital Mount Sinai de Nueva York. El autor del texto, Brett A. Miles, sugiere una temperatura de entre 35,3 y 37,6 °C.

Datos previos al presente estudio indicaban que la hipotermia leve durante cirugía podía fomentar complicaciones postoperatorias como pérdidas de tejido, hematomas o infecciones quirúrgicas; mientras que temperaturas más elevadas podían desencadenar hemorragias. Con estos antecedentes, Miles analizó la temperatura corporal de 519 pacientes sometidos a cirugía mayor de cabeza y cuello.

Según informa el autor, las temperaturas intraoperatorias elevadas se asociaron con peores resultados en términos de infección y pérdida de tejido. Las complicaciones también se incrementaron entre los pacientes que experimentaron temperaturas inferiores a los 37,6 °C; por lo tanto, “la mejor opción es mantener un rango de hipotermia leve durante las cirugías de larga duración”, concluye el autor, cuyo trabajo fue presentado en la última edición de OTO Experience.