Tal como explica el estudio, publicado en la revista Scientific Reports, la trasmisión del sonido a través de los huesos contribuye a crear en el paciente una mayor conciencia sensorial de su entorno. Esta representación ayudaría al amputado a recuperar ciertas sensaciones táctiles y mayor eficacia, por ejemplo, a la hora de agarrar un objeto o caminar por un terreno irregular.

“A pesar de que la transmisión del sonido a través de los huesos del cráneo es un fenómeno bien conocido, no estaba tan claro si esta sensación que surge de la estimulación mecánica de una prótesis también ocurría a través de los huesos de los brazos y las piernas”, resume en una nota de prensa el supervisor de la investigación, Max Ortiz Catalan.

Hasta ahora, explica el experto en neurorrehabilitación, “el consenso señalaba al tacto como sentido principal en la osteopercepción para los pacientes con prótesis en sus esqueletos”. No obstante, interviene el estudiante de doctorado Francesco Clemente, “hemos demostrado que los estímulos sensoriales, incluso los más sutiles puede viajar a través del hueso y ser percibidos como sonido”.

Protesis de retroalimentación sensorial enrriquecida

Para probar su descubrimiento, los investigadores realizaron 4 pruebas psicofísicas a 12 pacientes con diferentes grados de amputación, tanto de miembros superiores como inferiores. Los resultados sugirieron que todos ellos eran capaces de percibir vibraciones mecánicas tanto a través del oído como del tacto. Los pacientes informaron de un sonido por vibración pero también audible.

Gracias a esta estimulación auditiva adicional, aseguran, los pacientes eran capaces de reaccionar más rápidamente a un estímulo. Es decir, “los estímulos se perciben con mayor fuerza y llevan más información, ya que se componen de 2 modalidades: tacto y oído”, concluye Catalan sobre este “gran paso en la comprensión de la percepción humana”.

Los autores sugieren que la fijación mecánica estable de prótesis, directamente al esqueleto, mejora la funcionalidad, comodidad y capacidad de percepción de los pacientes. Por tanto, concluyen, este descubrimiento “puede ofrecer un nuevo punto de partida para la implementación de prótesis que proporcionen al usuario una retroalimentación sensorial enriquecida”.