Tal y como recoge Health Imaging, los científicos usaron un equipo de resonancia magnética de 3 teslas para comprobar el efecto del sonido que se produce durante la prueba en el umbral auditivo de las personas sometidas al escáner. En el estudio participaron 26 voluntarios sanos de entre 18 y 26 años; 15 eran mujeres y 11 hombres.

En concreto, se realizó una resonancia magnética cerebral que incluyó varias secuencias; durante los 51 minutos que duró la prueba, los voluntarios llevaban tapones para los equipos y alfombras de esponja para contener el movimiento. Previamente, se midieron los umbrales auditivos de los sujetos mediante una prueba de respuesta auditiva automática del tronco encefálico (ABR).

La prueba se remitió tras la resonancia magnética y 25 días más tarde. El test realizado inmediatamente después de la exploración mostró un aumento significativo del umbral auditivo medio en comparación con los resultados previos a la exploración. El test realizado a los 25 días no mostró cambios significativos del umbral medio.

A pesar de que la última medida del umbral auditivo de los participantes muestra un regreso a la normalidad, los investigadores consideran que los datos son lo suficientemente preocupantes como para justificar un aumento de la protección auditiva en pruebas de resonancia magnética cerebral.